Cuando me preguntan cómo hago para hacer tantas cosas al mismo tiempo y de dónde saco energía para encima ser una mamá presente, la respuesta tiene que ver con haber repensado la noción de éxito varias veces para ir diseñando cada vez más mi vida.

Me sirve aplicar estas premisas:

Dejar de idealizar el balance trabajo-vida

Nunca habrá balance: es una trampa formularlo así. Encontrar el balance perfecto entre crecer intelectualmente, nutrir nuestras relaciones personales (familia, amigos, pareja) y que nos sobre tiempo para estar solas un rato es de esas utopías que provocan estrés e insatisfacción. Compartimentar nuestra vida y evaluarla no ayuda.

Conectarse con algo más cósmico

Por eso es tan importante tomar distancia de las microtareas diarias que nunca llegamos a completar, para reconectarnos con lo mágico que es que estemos vivas y sentirnos parte de algo mucho mayor que nuestro día a día. Desde lo práctico, me centra caminar por algún espacio verde y hacer zoom en detalles de la naturaleza o ver cómo la luna cambia cada noche.

Agradecer cinco cosas me lleva a un estado de paz antes de dormir (uso la pregunta: ¿y si mañana te despertás y solo tenés aquello que agradeciste hoy?).

No buscar en el afuera

Cuánto daño nos hace ver todo el día las vidas perfectas en Instagram o tomar lo que los medios describen como éxito. El ejercicio de curar el contenido al que nos exponemos tiene que ser algo permanente y consciente porque, sin darnos cuenta, nos debilitamos y perdemos foco.

Filtremos estímulos: ocupemos ese tiempo en conversaciones de valor, volvamos a los libros que nos hacen viajar, busquemos modelos de mujeres que lo intentan de maneras distintas, apaguemos la tele antes y durmamos ocho horas seguidas.

Encontrar un propósito

Cuando tu trabajo representa tu propósito en la vida, es más fácil contestar la pregunta inicial. No tengo más tiempo que los demás, pero todo lo que hago se va alineando. Hablo con mis hijos de lo que hago en el trabajo y llevo al contexto laboral mi parte más humana. No compartimento y todo se potencia entre sí.

Las nuevas generaciones entienden que no alcanza con ir a trabajar por un sueldo, buscan integrar el propósito de las organizaciones con el personal. Como plantea Simon Sinek: ¿por qué existe mi organización? ¿Para qué me levanto a la mañana? ¿Por qué a la gente debería importarle lo que hacemos? Hay organizaciones que empiezan a incorporar esto porque el riesgo de no hacerlo es inmensurable.

Lo interesante es hacernos las mismas preguntas como personas, como gerentes del hogar, como profesionales en cualquier disciplina. Tener un propósito hace que hagamos foco en dar y la noción de éxito se reescribe en un instante.

 

+ info:

Thrive, de Arianna Huffington. Este libro trae una nueva métrica. Incluye, además de plata y poder, bienestar, sabiduría, asombro y generosidad.

“Ese Pequeño Punto Azul Pálido”, de Carl Sagan. En este video (o cualquier otro texto del astrofísico) vas a lograr captar al toque la perspectiva que menciono en el punto dos.

 

Columna publicada en Revista Ohlalá en Agosto 2015.


 En el blog:

Fue una columna difícil de escribir, por lo corta y multifacética que puede ser hablando de éxito. Ya la palabra en sí suena noventosa, ¿no? Como la escribí en junio y se publica ahora, me dan ganas de expandirla:

Tantas cosas se están replanteando a nivel cosmos, macro, humanidad, que es lógico que nos sintamos desorientados, incompletos, perdidos. Podemos verlo como un despertar de conciencia colectivo, como dicen algunos. O simplemente hacia donde nos fuimos empujando con nuestras decisiones de la era industrial a hoy.

Lo que es claro es que el viejo modelo no sirve más. Creanme porque me dedico a eso, a ayudar a entender que todas las reglas del juego se reescriben. Y aunque se reescriben para toda organización que está sobre este planeta… las organizaciones están compuestas por personas. Personas que van a tener que aprender a trabajar distinto, personas que necesitan comprender cada vez más por qué hacen cada cosa y qué impacto tendrá lo que hacen.

Tendremos que tener todos mucha paciencia e introspección. Quien mire para adelante sin mirar para adentro está perdiendo el tiempo…. en mi humildísima opinión.